El objetivo de este proyecto es crear una obra que profundice en los procesos creativos que se presentan en obras multidisciplinarias, para resaltar la relación entre imágenes, música y literatura. No obstante, enfatizo la experiencia de ‘traducción’ musical para ‘traer a la vida’ el mundo de las letras (y en parte a las imágenes); como si la música uniera los significados de la pintura y la literatura, los envolviera en su lenguaje y nos hablara, nos comunicara su experiencia.
La obra pretende interrelacionar el arte gráfico, musical y literario, y subrayar conceptos de lo efímero de la vida (y en algunos casos del arte), mediante una frase en común "Ars longa, vita brevis", traducida del latín al inglés y al español, con la principal intención de crear un acercamiento musical diferente en relación con las demás artes. Además, propongo una unión constante entre lenguaje (fonética) y música que remodela y refuerza la multimodalidad de la obra, sobre todo como alegoría a la poesía, reuniendo una especie de contexto histórico desde la antigüedad hasta nuestros días. También intento analizar, como ya mencioné, procesos creativos multidisciplinarios, que incluyen imágenes, música y literatura. Para esto, trabajaré con tres códigos diseñados para tejer un hilo conductor dentro de la obra. Dichos códigos están unidos en 4 diferentes ‘manuscritos’.
El primer código es el de la imagen. Las imágenes darán la idea de un proceso histórico lleno de cambios y de remediaciones que darán paso a otras imágenes desde el medievo hasta la época actual. Las imágenes serán clave para acentuar los cambios históricos por supuesto, pero también literarios, culturales, lingüísticos y musicales. La vida misma es una serie de cambios constantes e inevitables, y el arte pictórico lo refleja a la perfección.
Por otro lado, el segundo código será el de la palabra. La frase incluida en mi proyecto es la cita de Hipócrates “Ars longa, vita brevis” que ha sido traduciday empleada en las obras de otros autores como Goeffrey Chaucer, en su Parliament of Fowls, quien lo traduce como ‘The lyf so short, the craft so long to lerne’: La vida es corta y el arte (la destreza, el conocimiento) es largo (de aprender). De ahí mi idea de traducir al español y al inglés (moderno) para plantear el termino de translatio medieval. Dicho término en la Edad Media no sólo implicaba la traducción de una lengua a otra, incluía además la vernacularización de obras clásicas (grecolatinas) realizando una transferencia o adaptación sobre todo cultural. Por lo tanto, creo que los procesos literarios, y con mayor razón en la literatura electrónica, no sólo sufren traducciones sino adaptaciones, remediaciones, remixes, entre otros, tal y como sucedió desde el Medievo. Así como lo hizo Chaucer con la frase de Hipócrates, ahora sucede además con imágenes y música.
El código final, que es el musical, es el que dará cohesión a la fónetica del lenguaje para llevarla un paso más allá: a la composición musical. En este código se utilizó el sistema de notación musical americano para proponer una equivalencia de sonidos a las letras y así poder ‘traducir’ cada palabra con notas musicales. Dado que dicho sistema musical sólo utiliza 7 letras (8 en casos excepcionales) el resto del abecedario se repartío en el sentido más ordenado posible para tener equivalencias con todas las letras. El código es el siguiente:
Las composiciones de cada frase (la misma frase en las diferentes lenguas) tendrán por obvias razones diferentes correspondencias y por lo tanto su ‘fonética musical’ será diferente. Así, cada imagen será acompañada de su texto y su música.
Quiero añadir que los primeros 3 “manuscritos” o “escenas” están creados por los códigos antes mencionados, pero hay un 4to manuscrito (a manera de conclusión) que incluye imágenes, la frase en los 3 idiomas y la unión de las 3 composiciones individuales en una obra musical a 3 voces. Esto, aunque pensado como conclusión, también da un sentido de continuidad, puesto que agrego la traducción al árabe que bien podría ser a cualquier otro idioma, proponiendo ese flujo continuo de información, remediación, remix, traducción, y multimodalidad, que no termina en las escenas (“manuscritos“) propuestas.
El lector deberá explorar los “Manuscritos”, jugar con las escenas y encontrar la música que se esconde en ellas; aún siendo ajeno a la lengua en que la frase está escrita, podrá experimentar esa “nueva fonética” ligada también a todo lo que sus sentidos puedan percibir.
Manuscrito I
Manuscrito II
Manuscrito III
Manuscrito IV